Cómo redactar un requerimiento formal
Un requerimiento formal es la carta que marca el final de pedir por las buenas. En muchas situaciones es además el paso que un juez espera encontrar en el expediente antes de escucharle, y por eso su forma pesa más que su tono.
Exponga los hechos con fechas e importes, diga exactamente qué exige, conceda un plazo claro y anuncie qué hará si vence. Mándelo por burofax con acuse, guarde el justificante, y no anuncie un paso que no esté dispuesto a dar.
Rellenar el modelo gratisPaso a paso
- Identifique bien a las dos partes
Su nombre y domicilio completos, y los del destinatario tal como figuran en el contrato o en la factura. Un requerimiento dirigido a un nombre comercial y no a la sociedad puede valer muy poco.
- Exponga los hechos, con fechas
Qué se acordó, cuándo, qué se pagó, qué no se entregó. Fechas y cifras, no adjetivos: este párrafo es el que se acabará citando.
- Formule la exigencia y el plazo
Qué quiere exactamente y para cuándo. Quince días es un plazo habitual y razonable; sea cual sea, tiene que dar tiempo material a actuar.
- Anuncie lo que viene después y envíelo
Nombre el paso que dará si el plazo vence, firme, y mándelo con acuse para que la fecha de recepción quede acreditada.
En qué se diferencia de los avisos anteriores
Un recordatorio de pago pide. Un requerimiento formal constituye en mora al deudor, que es lo que hace correr los intereses de demora y lo que un juez busca antes de entrar en el fondo del asunto.
Ese efecto depende de que la carta no sea ambigua: una exigencia, un importe, un plazo y una consecuencia. Una carta que solo expresa disgusto no pesa más que las tres que la precedieron.
Solo hechos que pueda acreditar
Todo lo que figure en la exposición de hechos debería poder ponerse delante de un juez: una factura, un contrato, un albarán, un intercambio de mensajes. Feche cada cosa.
Deje fuera lo que no pueda demostrar y lo que solo sospecha. Una exageración en un requerimiento es lo primero que usará el abogado de la otra parte, y cuesta más de lo que aporta.
Nunca anuncie un paso que no dará
Si escribe que el día dieciséis acudirá a un abogado, esté dispuesto a hacerlo. Un plazo que vence sin nada detrás le enseña a la otra parte que sus cartas pueden ignorarse, y ese terreno se recupera con mucha dificultad.
Si aún no lo ha decidido, formule la consecuencia de un modo que pueda sostener honestamente: que se reserva el derecho a iniciar acciones sin nuevo aviso, por ejemplo.
Preguntas frecuentes
¿Hace falta un abogado para enviarlo?
No. Un requerimiento enviado por el propio acreedor produce los mismos efectos jurídicos. Que vaya en papel de un despacho suele tomarse más en serio, pero esa es una diferencia práctica, no legal.
¿Qué plazo conviene conceder?
El suficiente para ser razonable con lo que se pide. Quince días es lo habitual para un pago; una reparación o una entrega puede necesitar razonablemente más.
¿Y si lo ignoran por completo?
Entonces la carta ha cumplido su segunda función: demuestra ante el juez que dio una oportunidad clara de arreglarlo. Guarde el acuse con su copia y valore si el importe justifica un procedimiento.